La ciberseguridad abarca todas las medidas destinadas a proteger los dispositivos digitales y los datos almacenados en ellos de posibles amenazas.

La ciberseguridad busca proteger toda la información a la cual se puede acceder mediante una red informática (datos bancarios, contraseñas, hábitos de los individuos, etc.), luchando contra cualquier actividad destinada a robar dicha información. Definir la ciberseguridad limitándose únicamente a los aspectos informáticos, no permite captar o problematizar la extensión del fenómeno y sus desafíos. Dentro del campo de la economía política internacional (EPI) – que estudia el modo en que las estructuras internacionales y las relaciones interestatales repercuten en el mercado global, así como en la competencia y la cooperación entre los distintos Estados en el ámbito económico –, la visión del fenómeno y su análisis no se centra únicamente en el usuario y los delitos que sufre. Prácticas como el phishing (extracción de información personal por abuso de confianza), el malware (programas informáticos maliciosos implantados ilegalmente en el sistema) o estafas por correo electrónico, pueden ser analizadas por la EPI a través de sus aspectos económicos (costes globales, ciberseguridad y mercado de datos), políticos y diplomáticos (normas internacionales, colaboración), militares (ciberespionaje) y sociales (protección de la esfera privada, vigilancia masiva). Todos estos aspectos se relacionan directa o indirectamente por la ciberseguridad. El fenómeno se está convirtiendo en un gran desafío a enfrentar a nivel mundial en los próximos años, pues se plantean problemas de colaboración y negociación entre Estados y actores privados, para enfrentar los problemas antes mencionados. Además, la crisis del Covid-19 ha evidenciado la importancia de las nuevas tecnologías ya que no ha hecho más que aumentar su uso masivo en todo el mundo.

Sabemos que algunos países ya están cooperando en temas de ciberseguridad. Entre ellos se encuentran la Unión Europea (UE) y su estrategia para acelerar el desarrollo de la ciberseguridad, adoptada en 2021, o el programa de ciberseguridad de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en el que participan más de 17 países (Antonio, 2020). La ciberseguridad no es un problema que un solo país pueda resolver con medidas internas. La cooperación es necesaria, sobre todo porque la mayoría de los ciberataques se originan en distintas partes del mundo. Herramientas como una base de datos común, la generación de instrumentos de ciberdiplomacia y la creación de centros de operaciones cooperativos son algunas de las principales medidas que se han tomado para reforzar la ciberseguridad a nivel internacional.

En los últimos diez años, los ataques informáticos se han triplicado y cada vez es más fácil acceder a medios de piratería (Adelmann et al., 2020). Esto conduce a un aumento de los costos en términos de ciberseguridad, un fenómeno que impacta la economía global. En 2014, un estudio realizado por CSIS en asociación con la empresa de ciberseguridad McAfee, estimó el costo global de la industria del cibercrimen en más de 445 mil millones de dólares. Esto incluye la pérdida y el robo de datos, pero también el presupuesto que se establece para la defensa y la limpieza de ataques. La protección requiere de grandes recursos. Para satisfacer las demandas, en materia de seguridad, las empresas han desarrollado y aprovechado la 4ª revolución industrial, que describe cómo las sociedades modernas avanzan rápidamente hacia un mundo informatizado donde el lugar de la tecnología crece constantemente. Podemos mencionar entre ellos: Avast, Fortinet, McAfee, Norton. La mayoría de estas empresas tienen su sede en países desarrollados como Estados Unidos o Estados europeos, lo que indica una forma de desigualdad global en el acceso a la ciberseguridad. Según Cybersecurity Ventures, empresa líder en la investigación de la cibereconomía, el gasto mundial en ciberseguridad seguirá creciendo, pasando de 301,8 billones de dólares en 2022 a 458,9 billones en 2025. Estados Unidos, China y el Reino Unido son los tres países que más invierten en este campo, con un 55% del gasto mundial. Estados Unidos sigue encabezando la lista, a pesar de que hay más ataques a empresas asiáticas (Jara Fuentealba & Jorquera Cruz, 2021).

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La cuestión sobre establecer unas normas comunes y la colaboración internacional generan preguntas en el ámbito de la ciberseguridad. Lo ideal sería establecer un marco internacional común para regular este mercado. En particular, se podría facilitar nuevas formas de comercio y crear un espacio seguro para el consumidor. La UE y EE.UU. podrían reforzar su colaboración ya que, a pesar de los desacuerdos en la gestión del ciberespacio, parece que ambos tienen una visión relativamente común del futuro, queriendo un mercado más bien liberal y competitivo, anteponiendo la seguridad nacional y colectiva y deseando defender las normas institucionales democráticas (Bockel, 2019). A la UE y a EE.UU. les convendría trabajar juntos y seguir siendo socios, frente a las visiones rivales de grandes naciones como Rusia o China.

Índices como el Global Cybersecurity Index creado por la ITU, permiten dar cuenta de las desigualdades entre estados en materia de ciberseguridad (Ventre, 2016). Para los países en desarrollo, la ciberseguridad se ha convertido en un pilar de su política exterior y pública. La necesidad de sumergirse en nuevas áreas de la economía ha hecho que los países de renta media y alta se preocupen más por mantener el control sobre sus plataformas digitales, que les permiten realizar transacciones internacionales y conectar diferentes mercados a nivel global. Así, América Latina, a través de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Alianza del Pacífico (AP), ha establecido medidas de cooperación internacional con el objetivo de fortalecer la ciberseguridad en América Latina y el Caribe. La pandemia del COVID-19, ha generado en un aumento en el número de empresas que operan en el ciberespacio en estas regiones, creando nuevos objetivos que necesitan protección (Banco Interamericano de Desarrollo, 2020). El BID y la OEA han establecido espacios para fomentar alianzas entre el sector público y el privado en el desarrollo de la ciberseguridad en estas regiones.

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En resumen, la ciberseguridad es un parámetro importante en el mercado mundial. Requiere que los países se adapten colaborando y encontrando normas para luchar contra la ciberdelincuencia. Plantea la cuestión de las desigualdades Norte-Sur, mostrando la pertinencia de ir más allá de una visión técnica del fenómeno para añadir una perspectiva vinculada a las ciencias humanas. Una colaboración de los dos campos de estudio, ayudaría a comprender los diversos problemas que plantea la ciberseguridad de una manera más completa. (Craigen et al., 2014; Loiseau et al., 2021).

Referencias

Adelmann, F., Elliott, M. J. A., Ergen, I., Gaidosch, T., Jenkinson, N., Khiaonarong, M. T., Morozova, A., Schwarz, N., & Wilson, C. (2020) Cyber risk and financial stability: It’s a small world after all. International Monetary Fund.

Antonio, J. M. A. (2020) La brecha de ciberseguridad en América Latina frente al contexto global de ciberamenazas. Revista de Estudios en Seguridad Internacional6(2), 17-43. http://dx.doi.org/10.18847/1.12.2

Banco Interamericano de Desarrollo. (2020) Ciberseguridad: Riesgos, avances y el camino a seguir en América Latina y el Caribe. BID

Bockel, J. M. (2019) Marchés Numériques et cybersécurité : Les approches Nord-américaine et européenne. Commission de l’économie et de la sécurité.

Craigen, D., Diakun-Thibault, N., & Purse, R. (2014) Defining cybersecurity. Technology Innovation Management Review, 4(10).

Díaz, R. M. (2021) Estado de la ciberseguridad en la logística de América Latina y el Caribe. Serie Desarrollo Productivo.

Jara Fuentealba, N., Jorquera Cruz, A. (2021) La responsabilidad de la Administración del Estado por incidentes de ciberseguridad. Revista chilena de derecho y tecnología10(1), 201-230.

Loiseau, H., Ventre, D., & Aden, H. (2021) La cybersécurité en sciences humaines et sociales : Méthodologies de recherche (Vol. 3). ISTE Group.

Ventre, D. (2016) De l’utilité des indices de cybersécurité. Sécurité et stratégie, 22(2), 5-11. https://doi.org/10.3917/sestr.022.0005


Jaime Sarmiento

Khanh Linh Dang

Leonardo Calvachi  

Naryi Vargas 

Ravina Khan

Samuel Buetiger

Zahra Bakir

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Publié en 2022

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